Los pecados prohibidos en el cuarto mandamiento son, toda omisión de los deberes exigidos, f) el cumplimiento negligente, descuidado y estéril de ellos, así como el cansarse de los mismos, g) toda profanación del día por ociosidad y por hacer lo que en sí mismo es pecaminoso, h) y por pensamientos, palabras y obras innecesarias acerca de nuestros empleos y recreaciones mundanas. i)
f) Eze. 22:26; g) Eze. 33:30-32; Mal. 1:13; Am. 8:5; Hch. 20:7-9; h) Ez. 23:38; i) Jer. 17:24. 27; Isa. 58: 13.